Corgi Toys (Reino Unido)

🏁 Historia y origen de Corgi Toys en el Reino Unido

La historia de Corgi Toys es una de las más emblemáticas del coleccionismo automotor en miniatura. 

Fundada en el corazón industrial del Reino Unido en la década de 1950, la marca no solo revolucionó la forma en que se fabricaban los autos a escala, sino que también capturó el espíritu de la era dorada del automóvil británico.

Con una combinación de innovación, precisión y encanto nacional, Corgi se convirtió en un ícono que marcó a generaciones de niños y coleccionistas en todo el mundo.

Los orígenes: Mettoy Company Ltd.

Para entender el nacimiento de Corgi Toys, es necesario remontarse a la historia de su empresa matriz, Mettoy Company Ltd., fundada en 1933 por Philip Ullmann, un inmigrante alemán de origen judío, y su socio Arthur Katz.
Ambos habían trabajado previamente en la industria de juguetes metálicos en Alemania, y al huir del nazismo se establecieron en Northampton, Inglaterra, donde iniciaron la producción de juguetes de hojalata.

Durante los primeros años, Mettoy se especializó en juguetes metálicos tradicionales, similares a los de marcas como Meccano o Dinky Toys, que ya dominaban el mercado británico. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial interrumpió parcialmente la producción de juguetes, ya que la empresa fue reconvertida temporalmente para fabricar materiales de guerra, como componentes metálicos ligeros.

Tras la guerra, Mettoy retomó la producción de juguetes y, a medida que la economía británica se recuperaba, comenzó a buscar una identidad más moderna y distintiva que la diferenciara de sus competidores.

El nacimiento de Corgi Toys (1956)

A mediados de la década de 1950, el mercado de autos a escala era dominado por Dinky Toys, perteneciente a Meccano Ltd. Mettoy, viendo una oportunidad, decidió lanzar una nueva línea que superara técnicamente a su rival.

En julio de 1956, Mettoy presentó oficialmente su nueva marca: Corgi Toys.
El nombre “Corgi” fue elegido como homenaje al perro nacional de Gales, el Corgi galés, símbolo de lealtad y elegancia, además de ser la raza favorita de la reina Isabel II. La elección también tenía un sentido práctico: el nombre era corto, fácil de recordar y representaba orgullo británico.

La empresa estableció su fábrica principal en Swansea, Gales, lo que reforzó la identidad nacional de la marca y permitió aprovechar mano de obra calificada en una región industrial emergente.

La gran innovación: ventanas de plástico

Desde su lanzamiento, Corgi Toys se promocionó como “The Ones with Windows” (“Los que tienen ventanas”), un detalle técnico que revolucionó el mercado.
Hasta entonces, los autos a escala —incluidos los de Dinky— se fabricaban con carrocerías de metal sólido y sin interior visible. Corgi incorporó ventanas transparentes de acetato, lo que dio una sensación mucho más realista y sofisticada.

Este detalle, combinado con acabados de pintura brillante y llantas detalladas, marcó un antes y un después en la industria.
Los primeros modelos, lanzados en 1956, incluían clásicos británicos como el Austin Cambridge, el Morris Cowley, el Riley Pathfinder, el Ford Consul, el Vauxhall Velox, y el Hillman Husky.

El éxito fue inmediato. En su primer año, Corgi vendió millones de unidades y se posicionó como el principal competidor de Dinky Toys.

La era dorada (1958–1968)

Durante los años 60, Corgi se consolidó como líder en innovación dentro del modelismo automotor. La marca introdujo características que hoy se consideran estándares del coleccionismo:

  • Suspensión funcional (1959)

  • Partes móviles como puertas, capós y baúles que se abrían

  • Interiores detallados y con tapizados moldeados

  • Luces frontales simuladas con piezas de plástico transparente

Además, Corgi apostó por la precisión en el modelado y las proporciones, lo que hacía que sus autos lucieran más “reales” que los de la competencia.

En 1962, Corgi lanzó su modelo más emblemático: el James Bond Aston Martin DB5, inspirado en la película Goldfinger (1964).
Este modelo, con mecanismos de expulsión de asientos y ametralladoras retráctiles, se convirtió en un fenómeno cultural y en el auto de juguete más vendido de todos los tiempos.
Ganó el premio al “Juguete del Año” en 1965 y vendió más de seis millones de unidades en todo el mundo.

Otros modelos icónicos de la época incluyen:

  • El Batmobile de la serie de televisión de 1966.

  • El Chitty Chitty Bang Bang.

  • Vehículos de series como The Saint y The Avengers.

Estos lanzamientos demostraron que Corgi entendía el valor de conectar sus productos con la cultura popular y el cine, una estrategia que más tarde imitarían muchas otras marcas.

Expansión internacional y diversificación

Durante los años 60, Corgi expandió sus operaciones a Europa, América del Norte y Oceanía.
La empresa desarrolló líneas de camiones, vehículos militares y aviones, además de la exitosa serie Corgi Major Toys, con modelos más grandes y detallados.

También se lanzó la serie Corgi Rockets a finales de los 60, diseñada para competir con las Hot Wheels de Mattel.
Aunque estos autos de eje libre y ruedas rápidas eran técnicamente avanzados, no lograron igualar la potencia de marketing de su competidor estadounidense.

Crisis y tragedia (1970–1980)

La década de 1970 trajo tiempos difíciles para Corgi.
En 1969, un devastador incendio destruyó gran parte de la planta de Swansea y gran parte del inventario. La reconstrucción fue costosa y lenta.

Además, los cambios en el mercado —con la llegada de Hot Wheels y Matchbox Superfast, que ofrecían autos más veloces y coloridos— afectaron las ventas.
Corgi intentó adaptarse con nuevos diseños, pero perdió terreno frente a la competencia internacional.

En 1983, Mettoy Company Ltd. entró en bancarrota, marcando el final de una era.
Sin embargo, la historia de Corgi no terminaría allí.

Renacimiento: Corgi Classics Ltd.

En 1984, un grupo de exdirectivos rescató la marca y fundó Corgi Classics Ltd., con sede en Leicester.
El nuevo enfoque se dirigió hacia el mercado de coleccionistas adultos, ofreciendo reediciones y modelos clásicos con detalles superiores.

Durante las décadas de 1990 y 2000, Corgi lanzó series dedicadas a aviones históricos, camiones de transporte y autos de época, consolidando su prestigio como fabricante de modelos de colección de alta calidad.

En 1999, Corgi fue adquirida por Zindart Ltd., una empresa con sede en Hong Kong, y posteriormente pasó al grupo Hornby Hobbies, también propietario de marcas icónicas como Scalextric y Airfix.

Corgi en la actualidad

Hoy, Corgi continúa siendo una marca emblemática en el mundo del coleccionismo automotor.
Aunque su enfoque está más orientado al público adulto que al infantil, mantiene viva la esencia británica que la vio nacer.

Sus modelos más buscados incluyen reediciones de clásicos como el Aston Martin DB5, el Batmobile, camiones de transporte, autobuses de dos pisos y vehículos históricos de las Fuerzas Armadas británicas.
Cada modelo combina precisión, herencia y nostalgia, lo que hace de Corgi una marca que sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del modelismo.

Legado

Corgi Toys no solo fue un fabricante de autos en miniatura: fue un símbolo del ingenio británico en la posguerra.
Su capacidad de innovación —ventanas reales, suspensión, partes móviles— sentó las bases de la industria moderna del juguete metálico.

Hoy, más de seis décadas después de su fundación, los modelos originales de los años 50 y 60 son altamente valorados por coleccionistas de todo el mundo, y muchos se exhiben en museos dedicados a la cultura pop y al diseño industrial.

El nombre Corgi sigue evocando calidad, detalle y autenticidad, atributos que la han convertido en una de las marcas más queridas del coleccionismo automotor a escala.

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